domingo, 13 de enero de 2008

EL CEREBRO DEL HOMO SAPIENS SAPIENS

Los especialistas dicen que el cerebro no ha evolucionado en los últimos 150.000 años. Francisco J. Rubia. "El Cerebro Nos Engaña". Supongo que se refieren a la capacidad craneal y que se ha podido comprobar comparando con los fósiles que conocemos. No parece que hayamos añadido nada al cerebro aunque, como dice Jay Gould, "acabamos de llegar" como especie. Sabemos que en comparación con otros animales hemos atrofiado algunos sentidos: olfato, vista... No hemos de olvidar que los sentidos son las puertas por las que llega información al cerebro. Somos muy parecidos al homo sapiens sapiens cerebralmente hablando. Yo tuve un profesor que era la viva imagen de uno de ellos. De ellos hemos recibido algunas improntas cerebrales que hoy podemos considerar arcaicas pero que en su día nos salvaron la vida. Hemos heredado miedos antiguos que son poco eficaces en la actualidad, por lo menos en España y países de nuestro entorno. Algunos experimentos demuestran que un niño de un año aumenta la actividad en su sistema límbico cuando ve por primera vez una serpiente. Lo que en ciudades occidentales no parecece muy útil (salvo que vivas cerca del zoo). En cambio el sistema límbico permanece tranquilo cuando está a punto de meter los dedos en un enchufe, lo que es más peligroso y frecuente en nuestras sociedades. Algunos especialistas comentan el miedo tremendo que sufre una mujer cuando va a ser abandonada por su pareja. Un miedo desproporcionado con lo que va a suceder. Estos especialistas en cerebros femeninos hablan del antiguo miedo a ser abandonada por tu horda en la época prehistórica. El castigo era la muerte segura y el cerebro aprendió que todo abandono equivalía a la muerte. Me parecen extrapolaciones un poco forzadas pero yo no estaba allí para verlo. El caso es que tenemos los miedos de nuestros antepasados. Miedos relacionados con la causa y el efecto inmediato pero más torpes con los efectos que tardan en aparecer (esto podría explicar parte de la obesidad, total, que peligro esconde un bocadillo de panceta con pimientos).
En general los experimentos corroboran que cualquier cerebro se altera con lo diferente. Si un grupo de blancos ve fotos de blancos en una pantalla, sus amígdalas parecen tranquilas. Si aparece la foto de un negro la actividad de los circuitos límbicos se disparan. Pero si la foto es de Denzell Wasington los circuitos siguen tranquilos, se trata de alguien conocido, familiar. Sí, sí... se ha hecho el experimento al revés y pasa exactamente lo mismo. Aunque el blanco conocido era Tom Cruise lo que no me inspira confianza.
Si traspolamos esto al mundo de las empresas y las organizaciones pareces entender la resistencia con la que se encuentran todos los cambios. Cualquier propuesta novedosa recibe una actividad límbica de rechazo e inconsciente en el cerebro de todos los receptores. Por eso el cambio comienza con una fase de duelo y no de alegría. Así que ya sabéis, renovadores del mundo entero, paciencia... cuando vuestras ideas dejen de ser novedosas la mayoría de los cerebros podrán aceptarlas.